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domingo, 12 de julio de 2015
sábado, 4 de julio de 2015
Tributo a Jim Galloway en el Festival de Montreal
El Festival Internacional de Jazz de Montreal entregó hoy el premio Oscar Peterson en memoria del recientemente fallecido saxofonista canadiense Jim Galloway (1936-2014), por sus contribuciones al género sincopado en ese país.
Galloway, quien era británico de nacimiento, falleció el 30 de diciembre del año pasado, luego de una carrera de más de 50 años tocando por todo Canadá, y de haber sido cofundador del Festival de Jazz de Toronto.
El director artístico del Jazzfest de Montreal, André Ménard, entregó el galardón a la viuda de Galloway, Anne Página, quien estuvo acompañada en el acto por Patrick Taylor, cofundador del Jazzfest de Toronto, y su amigo el pianista Oliver Jones.
Galloway se convirtió así en el decimoséptimo artista en recibir el prestigiado galardón, creado en 1989. Otros ganadores han sido Oliver Jones, Vic Voguel, Jean Pierre Zanella, Diana Krall y Steve Young, entre muchos otros.
Considerado uno de los saxofonistas soprano más importantes del mundo, Galloway construyó su reputación con un estilo lúdico y alegre, y su amor por el swing.
De acuerdo con información del Festival, nació en 1936, en Nueva Escocia y estudió en la Escuela de Bellas Artes de Glasgow, donde pasó de tocar el sax alto al clarinete hasta que llegó al sax barítono.
Fue en 1964 cuando se mudó a Toronto y se unió a Wee Big Band, de la que sería su líder por 20 años; rolando por diversos clubes de Toronto, con su swing al lado de muchos veteranos de la escena jazzística estadounidense como Buck Clayton, Boddy Tate o Wild Bill Davidson.
En esos años emprendió además una serie de giras internacionales al lado de reputados instrumentistas y se ganó a la crítica, que elogió su trabajo en discos como “Walking on Air” (1979), que le valió el premio Juno 1980 al Mejor álbum de jazz.
Entre 1981 y 1987, Galloway fue anfitrión y director de Toronto Alive!, en CKFM radio. También fue agente de reservas para un número de clubes de jazz de Toronto incluyendo el Café des Copains (1983-1991) y su sucesor, el Montreal Bistro.
Además, cofundó la Maurier Downtown Jazz Festival du (ahora el Festival de Jazz de Toronto TD), el cual dirigió de 1987 a 2009 que anunció su retiro, muy a pesar de los canadienses que siempre lo admiraron y le mostraron su cariño.
Fuente: http://www.provincia.com.mx/web/Festival_de_Jazz_de_Montreal_hace_tributo_póstumo_a_Jim_Galloway-21859
sábado, 18 de mayo de 2013
Pedro Iturralde. Saxo y Jazz Español
Nacido en Falses, Navarra en 1929. El jazz que nace del saxofón de Pedro Iturralde (Falces, Navarra) ha creado escuela. En los años sesenta del siglo XX su música queda impregnada por el alma andaluza y nace el jazz-flamenco, una fusión de raíces que ha resultado venerada y fructífera. Su lucha por dar al jazz un estatus de primera división ha sido constante, desde las aulas y desde los escenarios.
Pedro Iturralde debutó sobre los escenarios con sólo 9 años y pronto se aficionó al jazz. Completó en apenas un año la carrera de saxofón en el Conservatorio Superior de Música de Madrid, estudios que compaginó con clarinete, violín, piano y armonía. Durante casi una década rodó por Europa y adquirió una curtida experiencia que le sirvió, una vez regresó a Madrid, para compartir cartel con Donald Byrd, Lee Konitz, Hampton Hawes, Gerry Mulligan o Tete Montoliú, entre otras figuras del jazz.
En sus composiciones, Iturralde decide marcar el "espíritu de Andalucía" y da un protagonismo inusitado a la guitarra flamenca, que toma forma en su álbum Flamenco Jazz (1967). Con este proyecto acude al Festival de Jazz de Berlín, acompañado de Paco de Lucía. Allí encandila al público y a la crítica. Había nacido una nueva visión del jazz que marca un antes y un después en este género
Su conocimiento exhaustivo de la música clásica le ha llevado también a interpretar gran parte del repertorio orquestal para saxofón como concertista y solista. Ha formado parte de la Orquesta de Cámara de Víctor Martín, la Orquesta Nacional y las sinfónicas de RTVE, de Asturias y de Tenerife. Asimismo, Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos o Luis Eduardo Aute le han requerido como instrumentista. Su labor como compositor de bandas sonoras de películas es también destacable, resaltando su trabajo para Viaje a ninguna parte (1986), de Fernando Fernán-Gómez.
Su vida ha estado ligada a la educación musical. Fue catedrático del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid hasta su jubilación en 1994 y su obra 324 escalas para la improvisación de Jazzrecibió el Premio del Ministerio de Cultura a la edición más destacada en la contribución a la pedagogía (1990).
Ha sido merecedor del primer y segundo premio del Concurso Internacional de Composición de Temas de Jazz en Mónaco con Like Coltrane (1972) y Toy (1978), respectivamente. En 1992 recibió el Premio de la Comunidad de Madrid a la creación musical y ese mismo año su tema Old Friends fue elegido para formar parte del repertorio de la Big Band de la Cumbre Europea de Maastricht.
Pedro Iturralde sigue en activo. Desde los años ochenta su cuarteto habitual ha estado integrado por Horacio Icasto o Mariano Díaz (piano), Víctor Merlo o Richie Ferrer (contrabajo) y Carlos Carli o Carlos González (batería), y con él recorre los festivales más prestigiosos de todo el mundo.
Pedro Iturralde " Premio a Toda una Vida " de la Academia de la Música 2007
Pedro Iturralde " Premio Príncipe Viana " de la Cultura 2007
Pedro Iturralde " Medalla de Oro de las Bellas Artes " 2009
Fuente: http://pedroiturralde.blogspot.es
domingo, 9 de diciembre de 2012
sábado, 20 de octubre de 2012
Deep Schrott, Bob Dylan, Jazz y rock
What happens when you take 4 bass sax virtuosos, form the world’s
first bass saxophone quartet—yes, they have spawned
imitators—and record music from 2 very diverse composers who had a great impact
on the 20th century? You get Deep Schrott’s second album: Deep
Schrott Plays Dylan & Eisler.
In their press release, the group writes:
Deep Schrott Plays Dylan & Eisler (poise 19)Recorded LIVE in the intimate atmosphere of a small theatre at Cologne, the album contains nine songs by Bob Dylan and four songs by Hanns Eisler, all of them newly arranged for 4 bass saxophones by Deep Schrott.The Bob-Dylan-repertoire was recreated on the occasion of Dylan’s 70th birthday in May 2011. The festival “Birthday Greetings from Cologne” presented the premiere of the Deep Schrott Dylan tribute. (See also under www.dylan-koeln.de)The Eisler songs were arranged by Dirk Raulf for the Deep Schrott project “Vacancies” in 2010, a program dealing with political songs of the 20th century.
Bob Dylan is familiar to most people. Hanns Eisler however,
is perhaps more of an unknown to North Americans. Eisler was a German composer
who fled to the United States after the Nazi party banned his music.
Eisler wrote music for Hollywood, and was even nominated for a couple of
Oscars. But during the Cold War, Eisler became the first causality of the witch
hunt that would eventually become known as the McCarthy Era.
Eisler was expelled from the US and moved back to Berlin where he wrote the
National Anthem for East Germany. However, he continued to fight against the
country’s censorship of jazz and atonal music.
With Deep Schrott Plays Dylan & Eisler, 4 incredibly talented
musicians make their bass saxophones sing the songs of peace and social change.
Bass saxophones can sing, and Deep Schrott makes it appear as
if they can do it effortlessly.
Their arrangements are a blending of harmonies so pleasing, that you forget
you are listening to bass saxophones, which for many years were forgotten or
neglected. The question that has to be asked, is: Why?
Sure bass saxophones are large, and somewhat cumbersome, but bands regularly
pack much bigger and more cumbersome gear. In the overall scheme of things, bass
saxophones are not that awkward, yet they add a level of depth and breadth to
the music, not matched by any other instrument.
If you play bass saxophone—or even if you just like the sound of the
bass—then Deep Schrott is a group you absolutely have
to have in your CD collection. Wollie Kaiser, Andreas Kaling, Jan Klare,
and Dirk Raulf, are masters of the horn which for years was the brunt of many a
joke.
Kaiser, Kaling, Klare, and Raulf, have helped elevate the bass saxophone to a
level of fame not seen in nearly a century. And to anyone who thinks that
vintage bass saxophones can’t play in tune, think again.
Three of the four members of Deep Schrott play vintage Conns. The sole member
in the group who appears to play a modern horn, is Wollie Kaiser, who plays a
Julius Keilwerth. (I haven’t asked Kaiser directly, but from the photos and
videos I’ve seen of his horn, it appears to be a newer one, as opposed to a
vintage JK.)
Regardless if you own a bass saxophone or not, every sax player should own a
Deep Schrott CD. I have both recordings. They are each equally well
performed, and will leave you wishing you could see the group live. (Something that’s quite easy to do, if you live in Germany.)
Deep Schrott Plays Dylan & Eisler is is available through Deep Schrott’s website. Their
first CD, One, is available through their site as well. It
contains a number of originals, as well as some modern music arranged by members
of the group.
domingo, 19 de agosto de 2012
Jesse Davis y la tradición de New Orleans
El saxofonista JESSE DAVIS es uno de los “jóvenes leones” del Jazz de Nueva Orleans, donde nació en 1965. Continuador de la tradición iniciada por la familia Marsalis y otros músicos de la gran ciudad sureña, no deberá sorprender a nadie el hecho de que Jesse estudiase con Ellis Marsalis en el “New Orleans Center for Creative Arts.”
Jesse mostró signos de gran talento musical desde su mas temprana edad, cuando su hermano Roger (celebrado interprete de tuba) le regaló un saxofón y le enseñó los rudimentos del instrumento. Estudió a continuación con Ellis Marsalis, y más tarde obtuvo una beca para matricularse en la Northeastern Illinois University. Posteriormente fue transferido al Willliam Patterson College en New Jersey para terminar en la New School de New York, donde estudió con el crítico Ira Gitler. Este afirmó mas tarde: “Jesse destacó entre todos los demás alumnos”. Durante sus años de estudiante, Jesse ganó varios premios y distinciones en diferentes Festivales, como el de Notre Dame, Wichita State, New York University, Southern University y Loyola. En 1989 obtuvo el premio “al Músico mas distinguido” en el Festival de Música Down Beat de Philadelphia.
Como músico freelance , Jesse ha trabajado con Jack McDuff, Major Holley, Cecil Payne, Illinois Jacquet, Jay McShann, Chico Hamilton, Junior Mance, Kenny Barron, Tete Montoliu, Cedar Walton, Benny Golson, TanaReid, The Newport All Stars, Roy Hargrove, Hank Jones y una larga lista de otros grandes nombres de la escena Jazzística.
En 1993, 1994 y 1995 realizó varias giras por Europa al frente de su cuarteto. En sus más de 60 apariciones en España, Francia, Italia, Suiza y el Reino Unido obtuvo las más brillantes críticas y una excelente recepción por parte del público. En Julio de 1996 efectúa una gira Europea formando parte de la Sax Machine de Phil Woods, con Charles McPherson y Gary Bartz, .
Bajo contrato exclusivo con la discográfica Concord, sus álbums “Horn of passion” (1991), “As we speak” (1992) “Young at Art” (1993) “High standards” (1994) y “From within” (1996), están disponibles en el mercado internacional. También ha grabado junto a Ray Brown “Some of my best friends are saxophone players” para Teelark y “Burning at the Wooddhouse” junto a Milt Jackson para Qwest.
En 1996 Jesse participa de forma destacada en el film de Robert Altman “Kansas City”, donde interpreta el papel de Earl Warren.
Entre 1994 y 1997, Jesse Davis colabora de forma regular con su paisano Nicholas Payton, con quien le une una estrecha relación musical. Fruto de esta relación ve la luz en 1996 bajo el sello Verve, el album “Gumbo Noveau”, una recopilación de temas clásicos del repertorio de New Orleans vistos bajo la óptica de un Jazzman moderno. En 1997, Jesse vuelve a su ciudad natal, y forma un nuevo grupo compuesto exclusivamente por músicos residentes en New Orleans, al que bautiza con el nombre de “Louisiana Bebop”. Al frente de este grupo realiza una gira de cinco semanas por Europa en la primavera de 1998. En 1999 participó en la primera gira europea de JAM SESSION ’99, un homenaje a Norman Granz y al equipo de Jazz at the Philharmonic, a la que siguieron otras en 2001 y 2003. Desde la primavera de 2004, Jesse reside en Italia. Su último proyecto “The Charlie Parker Legacy Band”, un grupo dedicado a la interpretación de las composiciones de Charlie Parker, se ha presentado con gran éxito en varios Festivales Europeos durante 2005 y 2006.
Influenciado a partes iguales por Charlie Parker, Sonny Stitt y Cannonball Adderley, Jesse exhibe una técnica impecable, un sonido amplísimo y una natural afinidad por el Blues en todas sus interpretaciones. Su música ha sido descrita como “neo-bop”, pero, como él mismo dice, “lo único que me interesa es tocar música bonita … nadie quiere escuchar música fea!”.
Fuente:
viernes, 20 de julio de 2012
George Coleman, saxofonista de Memphis
George Coleman nació en Memphis el 8 de Marzo de 1937. En 1952 a los 17 años de
edad comenzó a tocar conel guitarrista BB King. En 1956, George se mudó a
Chicago, junto con Booker Little. La bulliciosa escena de jazz lo llevaron junto
con músicos de la talla de Gene Ammons, Johnny Griffin, John Gilmore y en 1958,
lo invitó a unirse a su propio cuarteto el trompetista Kenny Dorham. Durante
1962, realiza una gira por Europa por primera, pero lo más importante, comenzó a
centrarse más en su propia composición y la organización, sentando las bases
para su propio octeto que se formó en 1974 y que sigue siendo una fuerza
poderosa en la escena del de hoy. Durante diez años a partir de 1964-74, Coleman
fue sideman en diversos grupos liderados por algunos de los músicos más
prominentes, incluidos Lionel Hampton, Lee Morgan, Elvin Jones, Charles Mingus,
Betty Carter, Chet Baker y muchos más. Asimismo, compuso he hizo arreglos para
diversos conjuntos. Desde 1973, Coleman se ha centrado principalmente en sus
propios grupos, trabajando en cuarteto, quinteto y octeto, añadiendo el saxo
soprano a su trabajo desde 1990. Con los diversos grupos, este saxofonista se ha
convertido en una figura destacada en los festivales, prestigiosas salas de
concierto y clubes en los EE.UU. y Europa, como también la realización de
presentaciones con notables pianistas como Ahmad Jamal, Hilton Ruiz, y de Tete
Montoliu. Ha grabado más de una docena de álbumes como líder de etiquetas como
Verve, y Muse, además de innumerables grabaciones como acompañante. En los
últimos 30 años George ha sido una fuerza importante en la educación de jazz.
Además de sus centros privados de enseñanza de técnicas de avanzada de jazz,
también ha sido consultor y profesor en la New School University, Long Island
University, la Universidad de Nueva York y Mannes School of Music, y ha llevado
a cabo talleres, seminarios y clases magistrales en universidades de todo más de
los EE.UU. jueves, 14 de junio de 2012
Joshua Redman Quartet - Headin' Home (Live)
Joshua Redman nacido el 1 de Febrero del año 1969, en Berkeley, California.
Saxofonista estadounidense de jazz influido por grandes musicos como Red Holloway, Gene Ammons, Bud Powell, Sonny Rollins, John Coltrane, Dexter Gordon y otros...
Hijo del saxofonista Dewey Redman.
Joshua comenzó a tocar a los 5 años. Rapidamente aprendio a tocar la guitarra y el piano.
Joshua Redman, un hombre rodeado de musicos y de música...
Saxofonista estadounidense de jazz influido por grandes musicos como Red Holloway, Gene Ammons, Bud Powell, Sonny Rollins, John Coltrane, Dexter Gordon y otros...
Hijo del saxofonista Dewey Redman.
Joshua comenzó a tocar a los 5 años. Rapidamente aprendio a tocar la guitarra y el piano.
Joshua Redman, un hombre rodeado de musicos y de música...
jueves, 17 de mayo de 2012
saxofonista tenor Wardell Gray (1921-1955)
El saxofonista tenor Wardell Gray no estuvo ajeno al destino que aparece como el
denominador comun de muchos destacados músicos de jazz, una corta vida y una
muerte prematura,y justamente cuando empezaba a destacarse como músico. Nació en
Oklahoma, Nevada el 13 de Febrero de 1921.Desde mu joven comenzó a estudiar
clarinete en una institucion de Detroit. Su comienzo profesional fué con la
orquesta de Earl Hines donde estuvo dos años, en esta banda, autentico semillero
de grandes musicos, Wardell Gray tocaba el clarinete y el saxo contralto, pero
rápisamente pasó al tenor.Recibió la influencia de tres saxofonista que le
dejaron impresionados: Lester Young, Don Byas y sobre todo, Charlie Parker.
Después se traslado a la costa oeste de los Estados Unidos, la ciudad de Los
Angeles, destacando como un músico excepcional. En 1946 ficha para la orquesta
de Benny Carter. También tocó con Benny Goodman lo incorporó a su septeto y con
el estuvo tres años. En 1947 grabó junto Charlie Parker, Howard Mcghee, Dodo
Marmarosa, Barney Kessel, Red Callender y Don Lamond , una sesion inolvidable
para el sello Dial y que demostraba que Gray podia haber sido el saxo tenor que
Bird deseaba. En 1951 formo su primer grupo liderado por el,contando con la
colaboracion de Art Farmer un extraordinario trompetista que debutó
profesionalmente precisamente en la formacion de Wardell Gray. A fines de mayo
de 1955 fue llamado por Benny Carter para inaugurar el Moulin Rouge un club de
Las Vegas. Dos dias despues del debut, el 26 de mayo de 1955, fue encontrado en
el desierto de Nevada el cuerpo sin vida de Wardell Gray con el cuello partido,
falleció a los 34 años en circunstancias hasta hoy día no aclaradas. Gray fue
sin duda uno de los grandes saxo tenores de la historia del jazz.
lunes, 20 de febrero de 2012
Tony Malaby, en el Festival de Guimaraes
Al primer
intento no se pudo terminar y lo dejamos para la noche siguiente. Relajado y
locuaz, entre los descansos de las jam sessions que tuvieron lugar en el
pasado Festival de Guimarâes, Tony Malaby contesta a estas y otras cuestiones. De
padres mexicanos, empezamos en inglés y acabamos largo y tendido en español.
Salimos a una pequeña plaza. La lluvia caía con suavidad sobre el suelo medieval
de esta ciudad.
¿Sonido o
silencio?
Pienso que
debe ser una combinación bien entendida de ambos. Para mi el silencio es una
escucha creativa que viene provocada por el compañero. Es esa espera mientras él
va construyendo su solo y su música crece dentro de ti y te
impulsa.
(le comento que en algunos vídeos, dentro del grupo Bigmouth de Chris Lightcap, le he observado mientras, por ejemplo, Craig Taborn exponía el tema con un Fender Rhodes)
Sí, Craig está en otra dimensión… Es increíble tocar con él. Pasa con otros muchos buenos músicos también, esa es la gran fortuna de esto. Le tengo mucho cariño a este proyecto de Chris.
¿Notas o sonido?
Para mi es más importante el sonido.
¿Norte o Sur?
¡¡Sur!!
¿Montaña o playa?
Playa.
¿Perro o Gato?
Perro.
¿Té o café?
Soy de café.
¿Sombrero o gorra?
(mira hacia arriba)
Ahora un paraguas no estaría mal… (risas).
¿Vino o cerveza?
Me gustan los dos, depende del momento.
¿El primer disco que recuerda haber escuchado?
A ver… Debió de ser por los 70. Uno de Dexter Gordon… Stable Mable(SteepleChase, 1975), ¿podría ser?... Lo escuchaba día tras día durante semanas. ¿Sabes? Años más tarde, sería a finales de los 80, le vi en un concierto en Los Ángeles. Y con lo primero que me quedé fue con la chaqueta que llevaba ese día. (se lleva las manos a la cabeza) ¡Y era la misma que tenía en la foto de portada de aquél disco! Me dije (se le ilumina la cara y sonríe abiertamente), ¿y a esto te quieres dedicar? (risas).
(le comento que en algunos vídeos, dentro del grupo Bigmouth de Chris Lightcap, le he observado mientras, por ejemplo, Craig Taborn exponía el tema con un Fender Rhodes)
Sí, Craig está en otra dimensión… Es increíble tocar con él. Pasa con otros muchos buenos músicos también, esa es la gran fortuna de esto. Le tengo mucho cariño a este proyecto de Chris.
¿Notas o sonido?
Para mi es más importante el sonido.
¿Norte o Sur?
¡¡Sur!!
¿Montaña o playa?
Playa.
¿Perro o Gato?
Perro.
¿Té o café?
Soy de café.
¿Sombrero o gorra?
(mira hacia arriba)
Ahora un paraguas no estaría mal… (risas).
¿Vino o cerveza?
Me gustan los dos, depende del momento.
¿El primer disco que recuerda haber escuchado?
A ver… Debió de ser por los 70. Uno de Dexter Gordon… Stable Mable(SteepleChase, 1975), ¿podría ser?... Lo escuchaba día tras día durante semanas. ¿Sabes? Años más tarde, sería a finales de los 80, le vi en un concierto en Los Ángeles. Y con lo primero que me quedé fue con la chaqueta que llevaba ese día. (se lleva las manos a la cabeza) ¡Y era la misma que tenía en la foto de portada de aquél disco! Me dije (se le ilumina la cara y sonríe abiertamente), ¿y a esto te quieres dedicar? (risas).
¿La situación más ridícula o
surrealista que le ha sucedido sobre un escenario?Uff, no sé… Creo que fue en un aeropuerto de un país
asiático, no recuerdo. De pronto me vi desbordado por tanta información que
había a mi alrededor: gente de arriba a abajo, locución por altavoces, tiendas,
letreros… y allí estaba yo en medio, tocando... ¿Qué hago
aquí?
¿Cuál fue el último concierto de otro músico en el que estuvo?Ayer mismo, aquí, el de Henry Threadgill con su grupo Zooid, a quien no había visto antes. Me gusto mucho, es algo increíble. ¡Qué música! Creo que en las últimas décadas es uno de los pocos que ha creado un mundo propio.
¿Siempre hubiera querido haber tocado con...?Cumplido mi gran sueño de haber compartido muchos conciertos al lado de Paul Motian (1), a mi me gustaría tocar a trío con Jack DeJohnette. Me encantaría tocar con Jack (¿Aunque fuera, y ya es difícil, dentro del trío de Keith Jarrett?) Sí, claro, por qué no. (risas).
¿Lo mejor de ser músico…? La importancia de la soledad que se necesita para hacer esto, para ensayar, para practicar, para hallar la paz dentro de uno que te permita apreciar y poder expresar con libertad…para que uno sea…¿cómo se dice?… como un conductor que haga que la creatividad fluya... Cierto, no es fácil con tanto viaje encontrar la soledad, pero uno la busca en los hoteles, trabajo mucho en los hoteles.
¿Y la peor?¡Aeropuertos!
¿Qué es la improvisación para usted?Para mi es algo muy profundo y a la vez algo que tienes que compartir. Yo la siento, y se lo digo a mis alumnos, como un acto de composición. La estructura es importante pero yo diría que el proceso lo es aún más.
Por cierto, viene de dar su clase dentro de los workshops incluidos en este festival, ¿qué le estimula más enseñar o aprender?En la actualidad te diría que son parte de la misma cosa. No te imaginas lo que aprendo de mis alumnos. Por ejemplo aquí, en Portugal, lugar al que vuelvo con cierta frecuencia, con el tiempo veo cómo evolucionan.
Y si yo le digo Voladores…
Pues es uno de mis discos (2). ¿Pero tú sabes qué son los voladores? Te cuento, es un ritual mexicano muy antiguo en el que unos tipos se cuelgan de los pies en un palo clavado en el suelo y a cierta altura. Cogidos de la parte más alta, empiezan a moverse hasta que consiguen girar con la velocidad sobre el eje. ¡Increíble!
¿Y Tamarindo?Pues es un grupo mío (con Nasheet Waits y William Parker). El tamarindo es una fruta de la India qure tiene un sabor muy especial… increíble… sabe como… (¿mango?) no, conozco el sabor del mango… (¿kiwi?) no, tampoco… A ver… ¿cómo se diría?... (¿persimón?) Puede, no sé. ¿Nunca lo has probado? (No, ¿es fácil de conseguir?) Bueno, creo que sí (en Nueva York…).
¿Cuál fue el último concierto de otro músico en el que estuvo?Ayer mismo, aquí, el de Henry Threadgill con su grupo Zooid, a quien no había visto antes. Me gusto mucho, es algo increíble. ¡Qué música! Creo que en las últimas décadas es uno de los pocos que ha creado un mundo propio.
¿Siempre hubiera querido haber tocado con...?Cumplido mi gran sueño de haber compartido muchos conciertos al lado de Paul Motian (1), a mi me gustaría tocar a trío con Jack DeJohnette. Me encantaría tocar con Jack (¿Aunque fuera, y ya es difícil, dentro del trío de Keith Jarrett?) Sí, claro, por qué no. (risas).
¿Lo mejor de ser músico…? La importancia de la soledad que se necesita para hacer esto, para ensayar, para practicar, para hallar la paz dentro de uno que te permita apreciar y poder expresar con libertad…para que uno sea…¿cómo se dice?… como un conductor que haga que la creatividad fluya... Cierto, no es fácil con tanto viaje encontrar la soledad, pero uno la busca en los hoteles, trabajo mucho en los hoteles.
¿Y la peor?¡Aeropuertos!
¿Qué es la improvisación para usted?Para mi es algo muy profundo y a la vez algo que tienes que compartir. Yo la siento, y se lo digo a mis alumnos, como un acto de composición. La estructura es importante pero yo diría que el proceso lo es aún más.
Por cierto, viene de dar su clase dentro de los workshops incluidos en este festival, ¿qué le estimula más enseñar o aprender?En la actualidad te diría que son parte de la misma cosa. No te imaginas lo que aprendo de mis alumnos. Por ejemplo aquí, en Portugal, lugar al que vuelvo con cierta frecuencia, con el tiempo veo cómo evolucionan.
Y si yo le digo Voladores…
Pues es uno de mis discos (2). ¿Pero tú sabes qué son los voladores? Te cuento, es un ritual mexicano muy antiguo en el que unos tipos se cuelgan de los pies en un palo clavado en el suelo y a cierta altura. Cogidos de la parte más alta, empiezan a moverse hasta que consiguen girar con la velocidad sobre el eje. ¡Increíble!
¿Y Tamarindo?Pues es un grupo mío (con Nasheet Waits y William Parker). El tamarindo es una fruta de la India qure tiene un sabor muy especial… increíble… sabe como… (¿mango?) no, conozco el sabor del mango… (¿kiwi?) no, tampoco… A ver… ¿cómo se diría?... (¿persimón?) Puede, no sé. ¿Nunca lo has probado? (No, ¿es fácil de conseguir?) Bueno, creo que sí (en Nueva York…).
Su
película favorita
(Malaby es un gran aficionado al cine, del mudo -Buster Keaton- al clásico -Kubrick-, del experimental -Stan Brakhage- a las series de norteamericanas del momento -The Wire-. Está al día y le dedica gran parte del tiempo muerto de los viajes).
Yo diría que Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornatore.
(otro italiano favorito, pienso, acordándome de la respuesta que dio Tomasz Stanko a este cuestionario).Uy… A mi me pone los pelos de punta ese arranque que tiene Taxi Driver.
¿Y una rareza?
(la lluvia empieza a empaparnos . Malaby se atusa el pelo hacia un lado y se queda pensativo. Y al final vuelve a parecer esa sonrisa traviesa)
Pues una que te recomiendo, que es una locura total, y que es muy reciente. El director es argentino residente en Francia (Gaspar Noé). Se titula Enter the Void (2009), ¿lo has apuntado bien? Vale. Pues quiero que me mandes un correo cuando la hayas visto y me dices qué te ha parecido. El único tipo, hasta ahora, al que le ha gustado ha sido Marc Ducret, ¿le conoces?… (Sí, ya, tenía que ser francés...) La vimos en mi casa una vez que vino a la ciudad.
(aún no la he visto)
¿Su plato de comida preferido?
La comida mexicana, bien picante.
¿Qué libro está leyendo ahora o ha terminado recientemente?
Estoy leyendo Suttree, de Cormarc McCarthy. Antes me había leído de él Blood Meridian y las imágenes que se fundieron en mi cabeza fue… ¡increíble! (¿Y has visto la película sobre de The Road?) Sí, sí, pero el libro es mucho mejor, es por las imágenes que provoca, no necesitas estar frente a una pantalla. (Es duro McCarthy, ¿no te parece?). Me encanta ese realismo.
¿Una ciudad para vivir…?
Pues por el momento Nueva York, con el trabajo y todo eso, pero cuando sea más anciano me gustaría ir al sur… Al sur de Portugal o de Francia.(1) Este encuentro se produce el 17 y 18 de noviembre, antes del fallecimiento de Paul Motian. Malaby nos anuncia que está grave, ingresado en el hospital. Nos cuenta que se despidió de él en Nueva York antes de salir para Portugal y que la cita que él tenía con el grupo de Motian en el Village Vanguard, programada para febrero de 2012, no tendrá lugar.
(2) Voladores (clean feed 2009), con Tom Rainey, Drew Gress y John Hollenbeck.
La veo al menos una vez al año, y ahora con mayor placer desde que tengo un niño.
Una banda sonora…
(Malaby es un gran aficionado al cine, del mudo -Buster Keaton- al clásico -Kubrick-, del experimental -Stan Brakhage- a las series de norteamericanas del momento -The Wire-. Está al día y le dedica gran parte del tiempo muerto de los viajes).
Yo diría que Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornatore.
(otro italiano favorito, pienso, acordándome de la respuesta que dio Tomasz Stanko a este cuestionario).Uy… A mi me pone los pelos de punta ese arranque que tiene Taxi Driver.
¿Y una rareza?
(la lluvia empieza a empaparnos . Malaby se atusa el pelo hacia un lado y se queda pensativo. Y al final vuelve a parecer esa sonrisa traviesa)
Pues una que te recomiendo, que es una locura total, y que es muy reciente. El director es argentino residente en Francia (Gaspar Noé). Se titula Enter the Void (2009), ¿lo has apuntado bien? Vale. Pues quiero que me mandes un correo cuando la hayas visto y me dices qué te ha parecido. El único tipo, hasta ahora, al que le ha gustado ha sido Marc Ducret, ¿le conoces?… (Sí, ya, tenía que ser francés...) La vimos en mi casa una vez que vino a la ciudad.
(aún no la he visto)
¿Su plato de comida preferido?
La comida mexicana, bien picante.
¿Qué libro está leyendo ahora o ha terminado recientemente?
Estoy leyendo Suttree, de Cormarc McCarthy. Antes me había leído de él Blood Meridian y las imágenes que se fundieron en mi cabeza fue… ¡increíble! (¿Y has visto la película sobre de The Road?) Sí, sí, pero el libro es mucho mejor, es por las imágenes que provoca, no necesitas estar frente a una pantalla. (Es duro McCarthy, ¿no te parece?). Me encanta ese realismo.
¿Una ciudad para vivir…?
Pues por el momento Nueva York, con el trabajo y todo eso, pero cuando sea más anciano me gustaría ir al sur… Al sur de Portugal o de Francia.(1) Este encuentro se produce el 17 y 18 de noviembre, antes del fallecimiento de Paul Motian. Malaby nos anuncia que está grave, ingresado en el hospital. Nos cuenta que se despidió de él en Nueva York antes de salir para Portugal y que la cita que él tenía con el grupo de Motian en el Village Vanguard, programada para febrero de 2012, no tendrá lugar.
(2) Voladores (clean feed 2009), con Tom Rainey, Drew Gress y John Hollenbeck.
Fuente:http://noiself.blogspot.com/2012/02/tony-malaby-entrevista.html
La veo al menos una vez al año, y ahora con mayor placer desde que tengo un niño.
Una banda sonora…
sábado, 3 de diciembre de 2011
Neil Leonard en La Habana en el Festival Jazz Plaza-2011
LA HABANA -- El saxofonista estadounidense Neil Leonard, profesor del Berklee College of Music de Boston, participará en diciembre en La Habana en el Festival Jazz Plaza-2011, que preside el laurado pianista y compositor cubano Jesús ‘Chucho’ Valdés, informó este viernes un medio local.
Leonard, “impulsor de los intercambios culturales” entre Cuba y Estados Unidos, viajará a la isla acompañado por “músicos del Berklee College” y presentará en el Festival (del 15 al 18 de diciembre) su más reciente disco “Marcel’s Window”, de jazz contemporáneo, señaló la agencia cubana Prensa Latina (PL).
“Hemos fomentado el contacto continuo (entre artistas cubanos y estadounidenses) con programas de residencias cortas”, dijo Leonard que, según PL, estuvo en la isla en mayo pasado al frente de un grupo de músicos de su país que participó en la feria internacional Cubadisco-2010.
El Berklee College of Music, considerado la mejor escuela de jazz del mundo, entregó este año el título de doctor honoris causa a Valdés, quien fundó en 1973 el grupo Irakere -buque insignia del jazz cubano- y a su padre, el también pianista y compositor Bebo Valdés, por sus aportes a ese género musical.
En la edición anterior del festival, presidido por Valdés desde su fundación en 1980, participaron los músicos norteamericanos Andrea Brachfeld (flautista) y Arturo O’ Farrill (pianista), hijo del mítico Chico O’ Farrill, pieza clave en la creación del jazz afrocubano a mediados del siglo XX.
Los intercambios culturales entre Cuba y Estados Unidos -sin relaciones desde 1961- mejoraron con el gobierno de Barack Obama, que eliminó en 2009 restricciones a las remesas y viajes de cubanoamericanos a la isla, y comenzó a aplicar en abril una mayor flexibilización de las visitas de religiosos, académicos, artistas y deportistas estadounidenses.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Charles Lloyd Quartet
Uno de los cuartetos más exquisitos en la historia del Jazz, con Charles LLoyd (sax y maracas), Michel Petrucciani (piano), Cecil Macbee (bajo), y Jack de Johnette (batería).Nacido en Memphis en 1938, Charles Lloyd descubrió el saxofón a una edad temprana. Pronto se convirtió en una figura de la joven escena de clubes de la West Coast y tocó junto a sus colegas Ornette Coleman, Eric Dolphy, Scott LaFaro, y Charlie Haden. En 1966, formó el Charles Lloyd Quartet original que sirvió de presentación de talentos como el pianista Keith Jarrett y el batería Jack DeJohnette. Ha actuado en todos los festivales de jazz del mundo como: Montreux, North Sea, Montreal, Toronto, Paris, Viena, Londres, San Sebastián, etc.
Saxofonista, flautista y compositor, Charles Lloyd alcanzó la cumbre en los años sesenta, rompiendo con su cuarteto las barreras entre los seguidores del jazz moderno y el floreciente rock hippy. Sus 40 años de carrera y una discografía que incluye 35 álbumes bajo su autoría y otras tantas colaboraciones (Chico Hamilton o The Beach Boys incluidos) le han permitido adquirir un prestigio enorme y ser una de las referencias imprescindibles cuando se habla del jazz moderno.
Charles Lloyd fue el primer músico de jazz que hizo una gira por la Unión Soviética y el primero también en vender un millón de copias del género con Florest Flower, grabado en directo durante el Festival de Monterrey de 1966, con un joven Keith Jarrett al piano. Después llegó una retirada parcial y no regresó a los escenariohttp://www.blogger.com/img/blank.gifs hasta finales de los 80. Su firma con el sello ECM amplía desde entonces su obra, con trabajos calificados de exquisita espiritualidad, delicadeza y un sonido, lo menos, inimitable. En 2002 grabó dos discos enormes: "Which Way Is East" y antes "Lift Every Voice". Reverenciado por igual por músicos de tan distinta filiación como Keith Jarrett, Joe Lovano y David S. Ware, Charles Lloyd posee un sonido reconocible a la primera escucha: quebradizo y encantatorio, delgado y flotante como una brisa.
Fuente: Apolo y Baco.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Hijo de una leyenda: Ravi Coltrane
Llevar sobre los hombros el peso de la herencia de una leyenda del jazz no es tarea sencilla pero Ravi Coltrane, segundo hijo del legendario saxofonista John Coltrane y de la pianista Alice Coltrane, se ha quedado con lo mejor del legado paterno al tiempo que ha sabido buscar su propio camino. "La música de mi padre me ha influido en todos los sentidos, tenía su voz y era él mismo al igual que mi madre. Eso he aprendido de ellos, a no imitar y a ser yo mismo" ha asegurado en un encuentro con los medios en la Fundación Barrié. Este jueves ofrece un concierto con su banda dentro del ciclo de jazz dedicado este año a los hijos de las grandes figuras de la historia de este género.
Coltrane defiende la búsqueda de un camino personal y de su propia música pero admite que no tuvo ni tiene intención de dar la espalda a la música de sus progenitores. Una música "que nos eleva el espíritu y nos anima, ése es su verdadero sentido", ha sentenciado. Cree el músico de Long Island que la etiqueta de 'hijo de' "puede distraer la atención del público", en algunas ocasiones. Lo complicado es "forjar una identidad y mantenerse fiel a ella", sentencia.
Precisamente, las composiciones de John Coltrane estarán presentes en el concierto que 'The Ravi Coltrane Quartet' traerá a la Fundación Barrié. Habrá espacio para "algo nuevo y algo improvisado", como es habitual en sus recitales. Entre las dos sesiones de 50 minutos habrá tiempo para algún cambio e improvisación y temas de diferentes discos como adelantaba el propio saxofonista abrumado por la presencia de los medios a los que agradeció la atención. "Es un regalo para mí porque en general, llegas, das un concierto y te vas".
Gestor y heredero del legado paterno
Desde el fallecimiento en 2007 de su madre, la pianista Alice Coltrane, el músico se encarga de la gestión de la herencia familiar, lo que incluye administrar los derechos de autor, el archivo histórico musical con el lanzamiento de nuevos discos de obras y grabaciones inéditas de sus padres. Su casa familiar de Long Island ha sido declarada monumento histórico por el estado de Nueva York y ahora Coltrane ya piensa en convertirla en un museo o centro cultural.
Además, el hijo del legendario saxofonista es también productor musical de artistas como el pianista Luis Perdomo, el guitarrista David Gilmore y el trompetista Ralph Alessi. Con su banda actual 'The Ravi Coltrane Quartet' ha grabado cinco discos desde 1998, con uno de ellos consiguió la nominación al Grammy. Tras 26 años de letargo musical su propia madre regresó en 2004 para publicar conjuntamente con él el álbum 'Translinear Light'. El fallecimiento de su padre, cuando Ravi tenía con dos años, no impidió que su sombra se extendiese a lo largo de su carrera. Con 21 años comenzó a estudiar música en el Institute of the Arts con Steve Coleman,< quien le influenció de forma especial.
Ha tocado con músicos como Carlos Santana, Chick Corea, Geri Allen, Herbie Hancock o Stanley Clark entre otros y ha actuado en citas importantes de la escena jazzística como el Festival de Jazz de Monterrey, el de Newport o el de Viena. Además forma parte del trío de saxos tenores Saxophone Summit, junto a Joe Lovano y Dave Liebman.
lunes, 22 de agosto de 2011
GIGI GRYCE (1925-1983)
George General Grice, Jr. conocido como Gigi Gryce nació en Pensacola el 28 de noviembre de 1925. Fue saxofonista, clarinetista, flautista, arreglador, compositor y docente. Egresa en 1951 del Conservatorio de Boston (donde ha estudiado teoría y composición con Alan Hovhaness y Daniel Pinkhalm y ha tomado lecciones con Margaret Chaloff, madre de Serge Chaloff, saxofonista barítono) y ese mismo año es convocado por Stan Getz como arreglador de su cuarteto, al que aporta temas como Mosquito Knees, Wild Wood e Yvette. Entretanto, compone tres sinfonías, un ballet (The Dance of the Green Witches), un poema sinfónico (Gashiya-The Overwhelming Event), además de varios cuartetos para cuerdas, sonatas y música de cámara. En 1952 obtiene una beca Fulbright y marcha a París, donde estudia con Arthur Honnegger y Nadia Boulanger. Debe abandonar los estudios debido a una enfermedad y, en 1953, se instala en Nueva York. Comienza a colaborar como arreglista con Howard McGee (Shabozz), Max Roach (Glow Worm) y Art Blakey (Blakey) y se une a la orquesta de Tadd Dameron a tiempo para participar en A Study in Dameronia.Meses después es contratado por Lionel Hampton, que está a punto de emprender su legendaria gira por Europa. En la orquesta se encuentra con varios colegas que en adelante marcarían su vida musical, en especial Benny Golson, el citado Art Farmer y Clifford Brown. Justamente éste, con quien ya había coincidido en la orquesta de Dameron, lo convoca antes de la gira para grabar Memorial Album, al que aporta Hymn of the Orient, que quedará excluido de la configuración final a pesar de ser uno de los grandes temas de Gryce y contener una de las mejores intervenciones de Brownie en todo el álbum.
Ya en París, y contraviniendo las órdenes de Hampton, que conduce a sus músicos con mano de hierro y no quiere distracciones, Brown y Gryce deciden dar rienda suelta a su individualismo aceptando la invitación del pianista Henri Renaud para grabar (el 29 de septiembre y el 8 de octubre de 1953) en el sello Vogue con su trío, del que forma parte el exiliado guitarrista Jimmy Gourley y al que se suma el contrabajista Pierre Michelot. Gryce aporta cuatro composiciones, Salute to the Bandbox, Strictly Romantic, una preciosa balada donde demuestra su extraordinario instinto para la melodía, y dos de sus temas mayores, Blue Concept y, sobre todo, Minority, donde nos ofrece el que quizá sea el primer gran solo de su carrera, vívido y con inusual mordiente.
De regreso en Manhattan, y tras contraer matrimonio con Eleanor Sears, se instala cerca de donde vive Art Farmer, con quien inicia una productiva y a veces tormentosa relación. Gryce ya se ha hecho un nombre como uno de los más importantes arreglistas y compositores de su tiempo, al menos en el área de Nueva York (que casi nunca abandonaría dada su fobia a viajar, especialmente tras la muerte de Brown, uno de sus mejores amigos). Sin renunciar del todo a la herencia del bebop, pretende dotar al hard bop de orquestaciones imaginativas en las que ritmo y melodía estén íntimamente relacionadas, dotar de "sustancia", en sus propias palabras, el lenguaje musical, expandirlo sin perder de vista al oyente. Entre mayo de 1954 y octubre de 1955 entra con Farmer en los estudios de Van Gelder para grabar lo que serían When Farmer Met Gryce y The Art Farmer Quintet Featuring Gigi Gryce, ambos para Prestige. Las ocho composiciones del primero pertenecen a Gryce, y entre ellas destacan una dinámica versión de Blue Concept, así como Stupendous-Lee, la distendida Social Call, la elaboradísima Capri y The Infant's Song, una balada en la que el alto de Gigi suena particularmente cool y meditativo. El segundo de los discos mencionados presenta cinco composiciones de Gryce, incluida la paradigmática Nica's Tempo, y el resultado general es puro hard bop.
Ese mismo año, y tras intervenir como arreglista en Afro Cuban, de Kenny Dorham, graba para Savoy su primer disco como líder absoluto y titulado, justamente, Nica's Tempo. Lo acompañan, entre otros, Farmer, Thelonious Monk, Horace Silver, Oscar Pettiford, Art Blakey y una orquesta en la que cabe señalar la tuba de Bill Barber y las trompas de Gunther Schuller y Julius Watkins, lo que da una idea de las inquietudes orquestales de Gryce y el impacto que produjeron en él los conceptos estéticos impulsados, seis años antes, por Miles Davis. Asimismo, pone de manifiesto su admiración hacia Monk, a quien acompaña en Shuffle Boil, Brakes Sake y Gallop's Gallop y cuyo espíritu captura con una naturalidad asombrosa en unos solos nerviosos, casi impacientes, en los que destaca su característico vibrato. No será la única vez que Gryce colabore con Monk. En 1957 lo hará en Thelonious Monk with John Coltrane, así como en Monk's Music, con una intervención destacable en Epistrophy, donde demuestra que, sin ser un saxofonista excepcional, ha sabido asimilar la impronta de Parker y gestar un sonido amplio que produce en quien lo oye una inquietante expectación.
Es el comienzo de un brevísimo y milagroso período para Gryce: colabora con Benny Golson en uno de los mejores discos de éste, New York Scene, que incluye sendas versiones de B.G.'S Holiday y Capri (un año más tarde se encargaría de los arreglos de Golson and the Philadelphians); interviene en el excepcional Lee Morgan Vol. 3, donde nos obsequia con un incisivo solo en Hasaan's Dream; se encarga de los arreglos de Jazz Contrasts, de Kenny Dorham y participa en The Greatest Trumpet of Them All, de Gillespie, al que aporta cuatro temas y unos arreglos exquisitos, en especial en una inolvidable versión de Sea Breeze; integra el decteto de Teddy Charles, uno de los más experimentales de su tiempo; participa como arreglista en Modern Art, de Art Farmer, y como integrante de la orquesta de Oscar Pettiford, con notables arreglos en Two French Fries, Smoke Signal y la enésima versión de Nica's Tempo, convertido ya en un standard en toda regla; graba para MGM un nuevo disco como líder (recientemente reeditado por Fresh Sound) en el que se atreve con el barítono, el tenor, el clarinete y la flauta y está acompañado por Hank Jones, Milt Hinton y Osie Johnson…
No obstante lo anterior, el mayor logro de Gryce en este período seguramente es la creación, con un jovencísimo Donald Byrd, del Jazz Lab, por el que pasarán, entre otros, Hank Jones, Wendell Marshall, Art Taylor y Paul Chambers. Con él Gryce aspira a llevar a la práctica una poética basada en el rigor y la honestidad, a transmutar la experiencia musical, y todo lo que en ella hay de búsqueda, en puro sentimiento jazzístico. En convertir la modernidad en una nueva espiritualidad que, siguiendo el ejemplo de Parker, deberá gestarse y desarrollarse dentro mismo de los músicos. A semejante credo no debió de ser ajena la evolución ética de Gryce.
Perfeccionista, sobrio hasta la austeridad (jamás bebió, fumó o tomó drogas), enemigo acérrimo de la autopromoción y cualquier forma de comercialización del arte, implacable con quienes ignoran la tradición, hacia mediados de los cincuenta se convierte al Islam, cambia su nombre legal por el de Basheer Qusim y crea, en sociedad con Benny Golson, su propia editorial musical, Melotone, mediante la que aspira a defender los derechos de autor de los músicos negros. En este punto, su vida entra en un cono de sombra. Hay quien habla de presiones psicológicas debidas a las coerciones a que lo someten las grandes compañías discográficas, que se niegan a perder el mínimo control sobre sus artistas. Hay quien habla de conductas paranoides, de negarse a atender el teléfono, de negar toda información sobre la marcha de la editorial a su propio socio, Golson. Paradójicamente, hacia el final ya de su carrera, inseguro e inestable como se sentía, todavía nos legaría cuatro discos a su nombre, tres para Prestige con su quinteto, The Rat Race Blues, Sayin' Something y Hap'nin's (que a la postre sería el último), y Reminiscin', para Mercury, con su "orch-tette". En los cuatro participa el algo árido Richard Williams y se trata, en todos los casos, de discos excelentes.
Puestos a elegir, no obstante, nos quedamos con el primero y el último, en un caso porque Gryce pone de manifiesto (como ya hiciera en el segundo de los discos citados) su profunda admiración hacia el blues como fuente inagotable de experiencia y experimentación, pero sobre todo porque se trata de una obra que gana en profundidad con cada escucha y contiene inmortales versiones de Strange Feelin' y Blues in Bloom. En el segundo caso, porque, por un lado, es un ejemplo de preocupación de Gryce por actualizar el lenguaje jazzístico y sus elementos constitutivos, en particular el swing, y, por otro, porque contiene momentos paradigmáticamente bellos, como una versión de Dear Beloved en la que nuestro hombre se muestra dinámico y hasta alegre como pocas veces, quizá porque se trata de su única colaboración con uno de sus grandes amigos, Eddie Costa, que moriría un año más tarde.
Sin embargo, la frescura que Gryce muestra en Reminiscin' tiene poco que ver con su vida personal. Decidido a luchar por sacar adelante Melotone, concentra todas sus fuerzas en ésta y se retira de la escena musical. No aguantará mucho. Su matrimonio va de mal en peor, la lucha contra las majors se revela demasiado titánica para quien cuenta con la única arma de sus convicciones y es demasiado susceptible para hacer transacciones con la realidad. Mientras Quincy Jones empieza a ganar dinero a espuertas con Ray Charles y la bossa nova, Gryce liquida los derechos de autor a sus compositores, visita Africa, se divorcia, vuelve a casarse y se consagra a la enseñanza en escuelas de Long Island y Nueva York. Dedicará a ello los últimos veinte años de su vida, hasta su muerte el 14 de marzo de 1983, en su Pensacola natal.
Publicado por Rodolfo Tornello
Fuente: http://clasesdesaxoyclarinete.blogspot.com/2010/10/gigi-gryce.html
viernes, 5 de agosto de 2011
Ben Webster
Ben Webster, lo mismo que Charlie Parker, no podía haber nacido mas que en una ciudad: Kansas City (1909), la capital nocturna de las interminables jam sessions. Es, al igual que Hawkins, Young o Rollins, uno de los gigantes del saxo tenor y uno de los maestros incontestables de la historia del jazz.“El rana”, pues así le llamaban por sus ojos saltones, estudió piano y violín y tras haberse impuesto como solista potente con las mejores big-bands de los años treinta (Fletcher Henderson, Benny Carter, Andy Kirk, etc), su carrera musical comienza a tomar relieve en los años cuarenta cuando entra a formar parte de la cuerda de saxos de la orquesta del maestro Duke Ellington, en los tiempos del Cotton Club de Harlem. Fue allí precisamente cuando comenzó a subir escalones entre las preferencias del público, haciéndose famoso con sus solos vehementes y fogosos. Con Ellington traba una profunda amistad y el Duke, agradecido a su mejor saxofonista, le compuso un tema emblemático (In a Mellotone), hecho a la medida de éste, que acompañó a Ben durante toda su carrera. Por aquellos tiempos también tocaba un famoso solo en “Cotton-tail” pieza atribuida a Ellington pero que, al parecer, compuso Webster.
Cuando, tras las II Guerra Mundial, comienza el ocaso de las big-bands, muchos músicos tienen que buscarse, con mas o menos fortuna, su lugar en el jazz. A nuestro protagonista le vino bien la disgregación de las grandes orquestas, (aunque ese no fuera el caso de la orquesta de Ellington) y tras dejar su puesto en la big-band del Duke bien cubierto con Paul Gonsalves, inicia su carrera en solitario, consiguiendo los éxitos que dentro de la orquesta de Ellington quedaban, en parte, camuflados.
Su carrera, bien como líder de su propio grupo o como sideman de lujo de todos los grandes, consiguió no solo el reconocimiento de la crítica y de los aficionados al jazz sino que sus discos, muchos de ellos auténticas obras maestras, se convirtieron en objeto de culto para sus seguidores.
Con posterioridad Webster viaja a Europa y se establece en Copenhague en 1965 donde le gustaba, al cerrar los clubs, bajar al puerto y tocar frente al mar hasta que amanecía. Mas adelante se traslada a vivir a Ámsterdam. Durante todo este tiempo, viaja en tren sin descanso por toda Europa, tocando en prácticamente en todos los clubs de jazz del viejo continente, con su saxo, su soledad y su botella de whisky como amigos inseparables, rememorando aquellas interminables jam-sessions de Kansas City, abriendo su estuche y tocando en el vagón del tren, si algún pasajero le reconocía y se lo solicitaba. Falleció en Amsterdam el 20 de septiembre de 1973 de un infarto.
Moría un hombre corpulento y bonachón, sentimental y de lágrima fácil. Capaz de emocionarse con todo. Con su inseparable saxo y ese sombrero de ala ancha echado hacia atrás como un solideo. Con el paso del tiempo su cuerpo y su música se hicieron casi idénticos entre sí: Grandes, potentes, redondos.
SU ESTILO E INFLUENCIA:
Ben Webster puede expresarse lo mismo en un estilo vehemente y fogoso, que ilustró de manera soberbia en la orquesta de Ellington de los años cuarenta, que ser el colmo de la dulzura en el arte de la balada. (Rex Stewart le comparaba con el Dr. Jekyll & Mr. Hyde).
Como decíamos Webster tiene dos aspectos: En las piezas vivaces es un músico con un vibrato gutural y rasposo; estas piezas se convierten en sus manos en verdaderos incendios gracias a su fogosidad. En las lentas, un artista de baladas. No en balde, es considerado uno de los grandes especialistas de baladas en el jazz.
Una de las dificultades es encuadrar a Webster en un estilo concreto. Su técnica tremendamente pulida y sus adaptaciones dan a cada una de sus interpretaciones un toque atemporal que le permitía hacer suya cualquier partitura. Sus baladas, sobretodo, demuestran el enorme feeling que tenía cada vez que cogía su saxo. Cuando tocaba acompañado de piano (Hank Jones, Oscar Peterson...), el sonido aterciopelado de su saxo, el mullido de las notas balanceándose sobre el compás del piano consiguen una musicalidad y un swing absoluto. Pero en sus baladas nunca empalagaba porque, por muy suavemente que tocara, el rugido siempre estaba al acecho en alguna parte.
Su vibrato expresionista y tórrido, caracterizado por una abundante emisión de aire antes de que suene la nota, (no olvidemos que Webster era asmático) ha tenido los mas diversos seguidores. De todos los músicos de la escuela de Hawkins, ha sido él quien mayor influencia ejerció en numerosos músicos del jazz moderno y postmoderno: de Paul Gonsalves a Archie Shepp, James Carter..... La lista de saxos tenores que se sienten influenciados por Webster y que le rinden pleitesía y admiración sería interminable
Asimismo su estancia en Europa contribuyó de una manera fundamental al asentamiento del jazz en el viejo continente.
TESTIMONIOS Y ANECDOTAS
“Se comenta que un día que se había metido en el Minton´s para guarecerse de la lluvia, estaba en el escenario un chico tocando el saxo haciéndolo gemir y retorcerse como si el instrumento fuera un pájaro y quisiera retorcerle el pescuezo. Esperó a que el muchacho acabara su solo, se subió al escenario le quitó de las manos el saxo y le dijo:
- Se supone que no hay que tocar tan rápido ¿Como te llamas?
- Charlie Parker
- Pues Charlie, vas a volver locos a los colegas tocando el saxo así.
Después se rió, con esa carcajada burlona tan suya, y se volvió a marchar a la lluvia: como un alguacil que acababa de quitarle un arma peligrosa a un vaquero borracho. (Geoff Dyer)”
Woody Allen le rindió un sincero homenaje elaborando una película entera –Septiembre- en torno a uno de sus históricos dúos con Art Tatum. Robert Altman, hizo lo mismo en su película “Kansas City”.
“Si te gusta el jazz tiene que gustarte Ben. Podría gustarte el jazz y no gustarte Ornette Coleman, tal vez incluso Ellington, pero es imposible amar el jazz y no amar a Webster.” (Geoff Dyer).
Fuente: http://www.ronda.net/rondajazz/protagonistas/Ben_Webster/central.htm
domingo, 3 de julio de 2011
Lester Young
Lester Young (Woodville, 27 de agosto de 1909 - Nueva York, 15 de marzo de 1959), saxofonista (tenor) y clarinetista estadounidense de jazz. Apodado Press por Billie Holiday, es una de las figuras históricas del jazz tradicional, abarcando el swing, el bop y el cool. Está considerado, junto con Coleman Hawkins y John Coltrane, el mejor saxo tenor de la historia del jazz.Aunque vivió sus primeros años cerca de Nueva Orleans, Lester Young se trasladó hacia 1920 a Minneapolis donde tocó en una legendaria orquesta familiar. Estudió violín, trompeta y batería, empezando con el saxo alto a los 13 años.
En vez de realizar una gira por el sur, Young abandonó el hogar familiar en 1927 y se unió a una gira de los Bostonianos de Art Bronson, cambiándose al saxo tenor. Regresó con la banda familiar en 1929 y tocó durante unos años como músico independiente con gente como los Blue Devils de Walter Page (1930), Eddie Barefield en 1931, vuelta con los Blue Devils durante 1932-1933, y Bennie Moten y King Oliver (en 1933).
Tocó con Count Basie por primera vez en 1934 pero lo abadonó para reemplazar a Coleman Hawkins en la orquesta de Fletcher Henderson. Sin embargo, al no plegarse al sonido del saxo de Hawkins, abandonó a Henderson y realizó una gira con Andy Kirk, regresando después con Basie en 1936. Durante su etapa con Basie, Young hizo historia, no solo por su particación con el pianista, sino por las grabaciones realizadas en pequeño grupo acompañando junto a Teddy Wilson a la cantante Billie Holiday. Además de unas raras grabaciones al clarinete con Basie y los Kansas City Six, Young desarrolló un sonido cool muy original que casi parecía el que saldría del saxo de Paul Desmond en los años cincuenta.
Tras dejar a Basie en 1940, la carrera de Young sufrió un parón. Colideró un grupo con su hermano el batería Lee Young en Los Ángeles, antes de reunirse de nuevo con Basie en diciembre de 1943. Los nueve meses siguientes fueron excepcionales, grabó una memorable sesión en cuarteto con el bajo Slam Stewart, y protagonizó el cortometraje Jammin' the Blues. Su experiencia del racismo durante el servicio militar fue tan mala que quedó afectado mentalmente para el resto de su vida.
Participó, bien pagado por Norman Granz, en las giras de Jazz at the Philharmonic a lo largo de los años cuarenta y cincuenta, hizo varias grabaciones para Aladdin y trabajó también de forma independiente como acompañante de otros músicos. Young adaptó también su estilo sin problemas al bop.
Muchas de sus grabaciones de los años cincuenta demuestran una profundidad emocional mayor que en las de sus primeros tiempos; sin embargo, fue motivo de depresión para Young el ver que varios de sus imitadores blancos conseguían mucho más dinero que él. Se dio a la bebida y tras enfermar en París en 1959, se recluyó en casa dedicándose casi por completo a beber.
Fuente: http://www.jazzeando.com.ar/biografias-de-jazz/13-saxofonistas/78-biografia-de-lester-young
sábado, 7 de mayo de 2011
Joe Henderson
Joe Henderson (1937-2001) quizás sea el saxofonista tenor mas importante del jazz surgido tras la estela de John Coltrane y Sonny Rollins. Durante su juventud, el saxofonista mantuvo una actividad constante y de resultados brillantes en formaciones y grupos muy sólidos y diversos como cuando estuvo con el pianista, Herbie Hancock, o Donald Byrd. Su estilo, elegante y discreto y sus estudios en el "Kentucky State College" y en la "Wayne State University", sirvieron para modelar a un músico que estaría destinado a ser alguien importante en la escena del jazz.Pocos músicos de jazz podrán esgrimir una carta de presentación tan rotunda y de tanta calidad como cuando Joe Henderson se metió en los estudios de grabación para grabar en el sello Blue Note una obra maestra de jazz imperecedera como fue el titulo de su primer álbum titulado significativamente "Page One". Apenas dos meses antes de esa histórica grabación, Joe Henderson había entrado por primera vez en una sala de grabación para acompañar al gran trompetista, Kenny Dorham -que posteriormente lo incorporaría a su grupo durante dos años, 1962 y 1963- en su álbum titulado "One More Time". Poco después también grabó con el guitarrista Grant Green una sesión que dio como resultado el disco "Am I Blue".
La participación de Henderson no pasó inadvertida para los directores musicales de Blue Note y rápidamente paso a engrosar la nomina de artistas del exquisito sello azul. En Blue Note grabó junto a Lee Morgan, Horace Silver (estuvo dos años en su grupo entre 1964 y 1966), Freddie Hubbard o McCoy Tyner, infinidad de excelentes discos y eso le abrió las puertas para lo que vendría después. En 1967, dejó la Blue Note y ficho por el sello "Milestone" donde debutó con un disco excelente titulado "The Kicker". Su carrera es imparable y se convierte en uno de los pocos instrumentistas del jazz que pudo escoger su propio destino y grabaría decena de buenos discos con varios sellos discográficos.
En 1985, vuelve nuevamente a grabar para la Blue Note para editar un gran álbum doble grabado en directo en el Village Vanguard de New York titulado: "The State of the Tenor.” En 1991 es con el sello Verve donde graba un disco enorme dedicado a la música de Billy Strayhorn titulado "Lush Life" y con el que ganó por primera vez un premio Grammy. Al año siguiente vuelve a grabar otra obra maestra dedicada en esta ocasión a la música de Miles Davis, titulado: "So Near, So Far" con el que consigue dos premios Grammy más.
Casi al final de su carrera y coincidiendo con la muerte del gran guitarrista y compositor, Antonio Carlos Jobim, sacó al mercado para el sello Verve, el álbum titulado "Double Rainbow" un monumento a la fusión entre el jazz y la música brasileña.
Joe Henderson, murió el 30 de junio de 2001 con su ultimo álbum todavía caliente en la calle y que se tituló: "Porgy and Bess". Cuando murió era el saxofonista de jazz vivo más importante junto al gran Sonny Rollins. Fue un músico sincero, honrado y dotado de una maestría indiscutible.
Fuente: http://encuentroconeljazz.blogspot.com/2011/02/joe-henderson-lush-life-music-of-billy.html
viernes, 8 de abril de 2011
Andrés Perez y Sting en Viña del Mar
El saxofonista y clarinetista chileno Andrés Perez que hizo los solos durante la presentación del músico inglés en el reciente Festival de Viña, junto a la Sinfónica de Chile. Lo hizo invitado por Sting, en su show Symphonicity junto a la Orquesta Sinfónica de Chile. Andrés Pérez (27) es un prominente saxofonista y clarinetista dedicado al jazz que ha trabajado como músico de sesión, arreglador, compositor, productor de discos y en la Orquesta del Festival de Viña del Mar. En esto último estaba la noche del miércoles 23 de febrero cuando apareció una productora de Chilevisión solicitando, con carácter de urgencia, a alguien que pudiera tocar el solo de clarinete en el tema Englishman In New York, de Sting. Pérez dio un paso al frente. “Necesitamos que vayas a ensayar mañana a Santiago”. Eran las 4 de la mañana. A las 8 lo recogió una van y le entregaron las partituras. Todo rápido. El concierto era al otro día. “Llegué a Santiago, revisé las partituras, busqué mi clarinete y me presenté al ensayo a las 2 de la tarde, cuando acababa de llegar el director (Steven Mercurio)”, cuenta. “Empiezan a ensayar y yo con la guata apretada, con todo el stress porque igual me había metido en un zapato grande, era una tremenda responsabilidad. Una cosa es tocar un solo, otra hacerlo en la Quinta Vergara para 15 mil personas, con transmisión televisiva para millones, y otra cosa más es tocar para Sting, con una orquesta de más de 40 músicos y un director cabezón. Había una presión muy grande. Ensayamos de 2 a 5 pm. Y me pidieron que nada de partituras para el show, así que tenía como 4 horas para memorizar todo lo que tenía que memorizar y entender la estructura del tema. Fue intenso”. Durante el ensayo, y por la manera en que Pérez tocaba el clarinete, el experimentado Steven Mercurio se le acercó: “¡Ah, tú eres saxofonista! ¿Te gustaría tocar saxo?”. Entonces le revelaron la música de They Dance Alone (Ellas Bailan Solas), la canción que Sting estrenaría en homenaje a las madres de detenidos desaparecidos. “Fue súper fuerte, pero yo feliz me fui escuchando el tema a la vuelta a Viña, donde tenía que ensayar con la Orquesta para la Competencia Internacional”, narra. ¿Cómo fue tu experiencia personal con Sting? Apareció el mismo viernes en la prueba de sonido. Y como que a todos los músicos les vuelve el alma al cuerpo, empiezan a tocar con más ganas. Todos como sacando el rollo, como decimos en buen chileno. Ahí probé el tema con saxofón y Sting me dijo: ‘Por favor, libre, ese es tu solo, haz lo que quieras’. Además fue muy gentil, muy amable, me dijo que me soltara, se puso a saludar a la orquesta, se metió entre medio de las percusiones. Generó un ambiente de trabajo muy familiar, no marcó la diferencia como suele suceder con algunos artistas. Sting se compenetra muy bien con la gente. ¿Y el momento de salir a tocar? Imagínate, sentir el ruido de la gente manifestándose apenas presentan a Sting. Yo atrás, en bambalinas, no la quería creer. Entonces ahí viene el bloqueo. Tuve que imaginarme que estaba tocando en un boliche para 16 personas cuando en realidad eran 16 mil, no me quedó otra. Fue más intenso de lo que yo pensé. Yo he tocado varios años en la Orquesta del Festival, conozco al famoso monstruo, pero antes era más distante porque estás atrás, acompañando, es otra vibra. Cuando te paras adelante, al lado de un artista y te pones a pensar en todo eso no puedes tocar, entonces la única opción es encerrarse en tu propio mundo y darle pa’ delante. ¿El solo que hiciste en They Dance Alone fue improvisado? Totalmente. Jugó un rol importante el estilo en que me desenvuelvo. Yo no soy músico clásico, soy músico popular con formación jazzera. Amo el jazz, el bolero, el chachachá, de todo. Y el músico popular tiene la ventaja de que está preparado para lo que suceda. No eres prisionero de una partitura, sino que vas de la mano de tus ideas, entonces tu música vibra en la medida en que las ideas se van manifestando espontáneamente. La base del jazz es la improvisación. Eso me jugó a favor, porque estás pendiente de todo, no de una partitura. Y piensa que Sting ama el jazz, es contrabajista y trabaja con tremendos músicos de jazz como Branford Marsalis, Kenny Kirkland, entre muchos otros. Si tú analizas sus composiciones, es una música muy bien pensada, y para qué hablar de las letras, es un poeta. Entonces son lenguajes comunes. Distinto habría sido haber tocado para Ricardo Arjona. El hecho de tener a un tipo muy bien parado, cantando increíble y teniendo un liderazgo tan fuerte sobre sus músicos es el mejor mensaje que me dejó. Esa manera de hacer música te hace entender muchas cosas. Porque para llegar a ser grande tienes que ser el mejor: estudiar mucho, ser disciplinado, respetuoso, generar un ambiente grato de trabajo y ser muy claro en lo que haces y lo que quieres. Sting tiene la película muy clara. Una vez que empieza la música te quedan claras muchas cosas. ¿Qué te pareció el hecho de que hayan sido los artistas foráneos los que pusieron énfasis en los chilenos? Creo que todavía existe ese prejuicio de que lo chileno no es bueno. Que venga gente de afuera, monstruos de la música, a darte una lección de que el medio está errado, de que aquí existen artistas de nivel mundial, a mí, por la gente que produce eventos masivos, me da vergüenza ajena. No saben lo que se están perdiendo. Pero es una característica propia del país, miramos mucho hacia afuera. Nuestro arte, nuestras ideas están acá. Más que rabia me da risa y un poquito de vergüenza. A nosotros afuera nos sucede al revés. En Brasil escuchan a Christian Gálvez y se enferman de los nervios, no pueden creer que pueda existir un bajista tan bueno, tan bueno que viene Stanley Clark y se lo lleva a una gira internacional. Entonces es curioso lo que sucede en Chile. Creo que también es muy amable de parte de ellos de reconocernos, de darnos parte de su show, de su tiempo y de su historia musical. Es un tremendo regalo. Estoy muy agradecido. Pero creo que es importante que la gente en Chile empiece a reestructurar su concepción del arte. Por estos días, Andrés Pérez se encuentra terminando The Real Book, una recopilación de jazz escrito que empezó en 2008 siguiendo la tradición iniciada en EEUU en los años 20, cuando los músicos europeos, que quedaban boquiabiertos con esta música negra, se dedicaban a transcribirla con fines académicos. “Hice una investigación y recopilé música desde los años 40 hasta ahora. Hay más de 90 compositores y 200 partituras inéditas de jazz chileno. Quiero lanzarlo en septiembre. Se va a repartir en todas las bibliotecas de Chile y en la Universidades y Escuelas que impartan carreras de música. Es un proyecto sin fines de lucro, se distribuirá gratis a través de la DIBAM. Mi sueño es que de aquí a 10 años, toda la gente que estudie música lo utilice como el nuevo cancionero chileno”, dice el saxofonista que se apresta a relanzar este 26 de marzo su álbum solista Santiago Vivo, editado a fines de 2010. Mientras, produce los discos de Santiago Downbeat, Ana María Meza, Matías Radic y prepara el material de su segundo trabajo en solitario. Luego se embarcará en una gira sureña junto al grupo Contracuarteto. Andrés Pérez Quinteto. Fuente: http://www.purojazz.com/2011/03/andres-perez-%E2%80%9Csting-tiene-la-pelicula-muy-clara%E2%80%9D/
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domingo, 27 de marzo de 2011
Dexter Keith Gordon
Dexter Keith Gordon nació el 27 de febrero de 1923 en Los Angeles. Su padre fue uno de los primeros médicos afroamericanos de California, contando entre sus pacientes con Duke Ellington y Lionel Hampton. Con 13 años comenzó sus estudios de música con el clarinete, cambiando al saxo alto a los 15, y, finalmente, al saxo tenor a los 17. Estudio música con Lloyd Reese y luego con Sam Browne en la Jefferson High School. En su último año de escuela secundaria se unió a la banda de Lionel Hampton, con la que permaneció tres años, aprendiendo de compañeros como Illinois Jacquet y Joe Newman. En enero de 1941, la banda actúo en Chicago durante seis meses. Estas presentaciones fueron emitidas por radio y constituyen las primeras grabaciones de Gordon. Uno de los momentos más importantes de su carrera tiene lugar en 1943 cuando perteneciendo a la banda de Hampton se sienta junto a Ben Webster y Lester Young, dos de las grandes inflencias del adolescente Dexter. En 1943 regresa a Los Ángeles y dos años después, en 1944 trabaja con la orquesta de Louis Armstrong. Estar en compañía de uno de los grandes maestros de la trompeta fue inspirador para Gordon, y le dio un conocimiento del mundo de la música que jamás olvidaría. Fue entonces cuando realizó su primera grabación en solitario como líder de un quinteto que contaba con Nat King Cole como acompañante. En esa época Gordon compartió diariamente escenario con Billy Eckstine, Sarah Vaughan, Dizzy Gillespie, Fats Navarro, Sonny Stitt, Gene Ammons, Leo Parker, John Malaquías y otros arquitectos del bebop. En 1947 realiza sus históricas grabaciones para el sello Dial, incluyendo "The Chase" con el saxofonista tenor Wardell Gray. Los duetos entre ambos tenores se hicieron muy populares en esa época. Estas grabaciones se convertirían en un gran éxito de ventas y conseguirían convertir a Gordon en un artista de reconocido prestigio en la escena del jazz internacional. Tras una estancia en prisión (1953-1955) por un asunto relacionado con las drogas, Gordon graba tres discos consecutivos y después entra de nuevo en una época oscura, bastante habitual en la vida del genial saxofonista. Vuelve a escena en 1960, momento en el cual comienza a escribir música para cine y teatro. Hacia esa época inicia una serie de grabaciones para Blue Note. Pasará cinco largos años de una sesión a otra pero de allí saldrán algunos clásicos indiscutibles. Dexter Gordon con George Gruntz (p), Guy Pedersen (b), Daniel Humair (d). Belgium, 8 de enero de 1964. Interpretan Lady Bird. Jazz con mayúsculas. En 1962, en pleno éxito, se marcha a Europa tras despertar una enorme espectación a raiz de su historico concierto en el Ronnie Scott's de Londres. Gordon se establece en Dinamarca hasta el año 1976, realizando algunas de las mejores grabaciones de su carrera para la discográfica SteepleChase. Gordon regresó esporádicamente a EE. UU., grabando en 1965, 1969-1970 y 1972, y aunque en esas ocasiones se percibió un olvido por parte de sus compatriotas, su regreso en 1976 constituyó un acontecimiento mediático que repercutió en un inusitado interés por su biografía, que empezó a adquirir tintes legendarios. Gordon firmó con Columbia y se convirtió en una figura popular hasta que su salud le obligó a retirarse a comienzos de los ochenta. Regresó de nuevo para participar en la película 'Round Midnight, una excelente radiografía del mundo del jazz firmada por el realizador francés Bertrand Tavernier. Dexter Gordon fue nominado a un Oscar por su interpretación de Dale Turner, un músico expatriado cuya historia era muy similar a la del propio Gordon, a pesar de que estaba inspirada en las vidas de Lester Young y Bud Powell. Circuló el rumor de que la Academia consideró que Gordon estaba interpretándose a si mismo (como si eso fuera fácil) y probablemente esta idea le quitó las pocas posibilidades que tenía de realizar el último de sus sueños. La película incluye músicos como Bobby Hutcherson, Billy Higgins, Cedar Walton, Freddie Hubbard, Tony Williams, Pierre Michelot, John McLaughlin, y Wayne Shorter y con esta nómina se alzó con un merecido Oscar a la mejor banda sonora. Su última gran aparición en público se produjo en un concierto en su honor realizado conjuntamente con la Orquesta Filarmónica de Nueva York. Dexter Gordon con Kirk Lightsey (piano), David Eubanks (bass) y Eddie Gladden (drums) interpretando la muy bopera Cheesecake". En medio vamos viendo imágenes de una entrevista concedida por el saxofonista al final de su carrera. Dexter Gordon nos abandonó a causa de un fallo renal, el 25 de abril de 1990 en Filadelfia, Pensilvania. Se iba uno de los más grandes saxofonistas tenores que ha dado la historia del jazz. Como dijo el pianista George Cables con referencia a Gordon, "alguien le preguntó a Salvador Dalí si usaba drogas para hacer su obra a lo que el pintor catalán respondió; yo no uso drogas, yo soy drogas. Lo mismo se podría decir de Dexter ya que él no toca jazz, él simplemente es jazz". Nada que añadir. Fuente: http://es.paperblog.com/manhattan-symphonie-1978-de-dexter-gordon-una-excelente-grabacion-a-medio-camino-entre-el-jazz-y-el-latin-420724/
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