George Coleman nació en Memphis el 8 de Marzo de 1937. En 1952 a los 17 años de
edad comenzó a tocar conel guitarrista BB King. En 1956, George se mudó a
Chicago, junto con Booker Little. La bulliciosa escena de jazz lo llevaron junto
con músicos de la talla de Gene Ammons, Johnny Griffin, John Gilmore y en 1958,
lo invitó a unirse a su propio cuarteto el trompetista Kenny Dorham. Durante
1962, realiza una gira por Europa por primera, pero lo más importante, comenzó a
centrarse más en su propia composición y la organización, sentando las bases
para su propio octeto que se formó en 1974 y que sigue siendo una fuerza
poderosa en la escena del de hoy. Durante diez años a partir de 1964-74, Coleman
fue sideman en diversos grupos liderados por algunos de los músicos más
prominentes, incluidos Lionel Hampton, Lee Morgan, Elvin Jones, Charles Mingus,
Betty Carter, Chet Baker y muchos más. Asimismo, compuso he hizo arreglos para
diversos conjuntos. Desde 1973, Coleman se ha centrado principalmente en sus
propios grupos, trabajando en cuarteto, quinteto y octeto, añadiendo el saxo
soprano a su trabajo desde 1990. Con los diversos grupos, este saxofonista se ha
convertido en una figura destacada en los festivales, prestigiosas salas de
concierto y clubes en los EE.UU. y Europa, como también la realización de
presentaciones con notables pianistas como Ahmad Jamal, Hilton Ruiz, y de Tete
Montoliu. Ha grabado más de una docena de álbumes como líder de etiquetas como
Verve, y Muse, además de innumerables grabaciones como acompañante. En los
últimos 30 años George ha sido una fuerza importante en la educación de jazz.
Además de sus centros privados de enseñanza de técnicas de avanzada de jazz,
también ha sido consultor y profesor en la New School University, Long Island
University, la Universidad de Nueva York y Mannes School of Music, y ha llevado
a cabo talleres, seminarios y clases magistrales en universidades de todo más de
los EE.UU. viernes, 20 de julio de 2012
George Coleman, saxofonista de Memphis
George Coleman nació en Memphis el 8 de Marzo de 1937. En 1952 a los 17 años de
edad comenzó a tocar conel guitarrista BB King. En 1956, George se mudó a
Chicago, junto con Booker Little. La bulliciosa escena de jazz lo llevaron junto
con músicos de la talla de Gene Ammons, Johnny Griffin, John Gilmore y en 1958,
lo invitó a unirse a su propio cuarteto el trompetista Kenny Dorham. Durante
1962, realiza una gira por Europa por primera, pero lo más importante, comenzó a
centrarse más en su propia composición y la organización, sentando las bases
para su propio octeto que se formó en 1974 y que sigue siendo una fuerza
poderosa en la escena del de hoy. Durante diez años a partir de 1964-74, Coleman
fue sideman en diversos grupos liderados por algunos de los músicos más
prominentes, incluidos Lionel Hampton, Lee Morgan, Elvin Jones, Charles Mingus,
Betty Carter, Chet Baker y muchos más. Asimismo, compuso he hizo arreglos para
diversos conjuntos. Desde 1973, Coleman se ha centrado principalmente en sus
propios grupos, trabajando en cuarteto, quinteto y octeto, añadiendo el saxo
soprano a su trabajo desde 1990. Con los diversos grupos, este saxofonista se ha
convertido en una figura destacada en los festivales, prestigiosas salas de
concierto y clubes en los EE.UU. y Europa, como también la realización de
presentaciones con notables pianistas como Ahmad Jamal, Hilton Ruiz, y de Tete
Montoliu. Ha grabado más de una docena de álbumes como líder de etiquetas como
Verve, y Muse, además de innumerables grabaciones como acompañante. En los
últimos 30 años George ha sido una fuerza importante en la educación de jazz.
Además de sus centros privados de enseñanza de técnicas de avanzada de jazz,
también ha sido consultor y profesor en la New School University, Long Island
University, la Universidad de Nueva York y Mannes School of Music, y ha llevado
a cabo talleres, seminarios y clases magistrales en universidades de todo más de
los EE.UU. miércoles, 4 de julio de 2012
Chris Botti, trompetista
El trompetista Chris Botti es un dotado instrumentalista, un talentoso compositor y
un carismático ejecutor el cual, desde el lanzamiento de su primer álbum en
solitario en 1995, ha creado una serie de grabaciones que han creado un género
en el reino del jazz contemporáneo. Mediante esta singular combinación de
lujosas atmósferas y detalladas improvisaciones, Botti se ganó la aclamación de
la crítica y el aprecio de las masas.El último álbum de Botti, “To Love Again” es una colección de jazz pop del aclamado trompetista y nueve grandes vocalistas invitados, es un digno sucesor de el anterior disco de oro de Botti “When I Fall In Love”.
"To Love Again", está disponible como un CD normal y un Doble CD, proyectando el inimitable tono aterciopelado y sublime forma de expresarse con la trompeta en 13 grabaciones de pop y jazz de nuevo. Con nueve representaciones vocales por parte de algunos de los grandes cantantes del pop, jazz y rock moderno. A la semana de haber lanzado el álbum llego al TOP 200 de Billboard con una exitosa posición 18ª con un futuro prometedor. La revista Billboard predijo que sería “un grandioso éxito” como su predecesor el cual permanecía en el TOP 5 del la lista de éxitos Tradicional Jazz.
Uniendo a Chris en el "To Love Again" con vocalistas invitados como Sting (“What Are You Doing the Rest of Your Life?”), Paula Cole (“My One and Only Love”), Michael Bublé (“Let There Be Love”), Jill Scott (“Good Morning Heartache”), Paul Buchanan (“Are you Lonesome Tonight?”), Gladis Knight (“Lover Man”), Renee Olstead (“Pennies from Heaven”), Rosa Passos (“ Here Comes that Rainy Day”), y Steven Tyler (En Charlie Chaplin's “Smile”). Resumiendo "To Love Again" tiene también pistas instrumentales como “What's new”, “I'll be Seeing You”, “Embraceable You" y “To Love Again". Como en su último álbum, Chris Botti cuenta de nuevo con la London Session Orchestra, la cual proporciona un opulento color a los arreglos del álbum.
La edición doble de "To Love Again" presenta muchas imágenes exclusivas de todo el "Making of" entrevistas y grabaciones en el estudio y muchas otras cosas.
"To Love Again" sigue con el extraordinario éxito de su revolucionario último álbum "When I Fall in Love", el cual vendió más de 500.000 copias hasta la fecha.
Lanzado el 28 de septiembre de 2004, "When I Fall in Love" entró dentro del récord de ventas por el deseo del público por los sonidos del jazz romántico. Rápidamente llegó al nº 1 de las listas de éxitos de álbumes de Jazz Tradicional y permaneció 17 semanas en él.
Poco después del lanzamiento del álbum, "When I Fall in Love" saltó asombrosamente del puesto 146 al puesto 37 en el TOP 200, el single más importante dio un salto en las ventas semanales por encima de cualquier álbum grabado por un artista instrumental lanzado en la era del SoundScan.
Botti en colaboración con Sting, el cual canta con Botti tanto en "To Love Again" como en "When I Fall in Love", desde 1999, cuando el trompetista se unió a las bandas de pop legendarias apareciendo como solista en el tour “Brand New Day”, el cual duró dos años y medio. Veterano en el mundo del jazz contemporáneo y corriente principal de la escena del pop de estudio, Botti trabajó con Joni Mitchell, Natalie Merchand, y el renombrado compositor de música cinematográfica John Barry, entre otros. El crítico cinematográfico Rex Reed dijo de él: “es el trompetista más atractivo desde Chet Baker”. Botti trabajó con la banda de Paul Simon en 1991, donde permaneció durante cinco años. En 1995 grabó su primer álbum como solista, "First Wish". Después hizo un tanteo en la película de 1996 'Caught', Botti volvió en 1997 con su segundo LP, "Midnight Without You", seguido por "Slowing Down the World", dos años después. En 2002 su álbum decisivo, "Night Sessions", alcanzó el nº 2 en la lista de éxitos de jazz contemporáneo, mientras que su colección estacional, "December", lanzada a la venta ese mismo año, alcanzó el nº 7 de la misma lista de éxitos.
En septiembre de 2003 lanzó, "A Thousand Kisses Deep" entró en el nº 20 de la lista de éxitos de TOP Heatseekers de Billboard y en el nº 3 de la lista de éxitos de jazz contemporáneo.
Acerca del Artista
Chris Botti es originario de Oregón, el cual nació en Portland y creció en Corvallis. Su influencia musical más temprana fue su madre, una cualificada pianista y profesora eventual de piano. "Yo no soy capaz de sentarme a tocar el piano" admite Chris. “Pero conozco la armonía y generalmente compongo con el piano mejor que con la trompeta.” Él realizó sus estudios musicales con una serie de excepcionales profesores: David Friesen en el noroeste, Dave Baker en Indiana y a continuación Botti se trasladó a Nueva York en 1986 con el maestro de la trompeta Woody Shaw.
“Después vine a Nueva York,” comenta Chris, “ e hice lo que deseaba para ser un músico de jazz. Amo improvisar, pero necesitas vivir la tradición bebop para poder hacerlo. Como lo hace el tipo de músico que es Woody Shaw, por ejemplo, tocando brillantemente, moviéndose un poco más rápido que yo.”
“La música que realmente me inspiró cuando era un adolescente fue más bien Miles Davis tocando baladas con el segundo Quinteto. La banda tocando “Stella Starlight” es algo muy diferente," dice, "que Bud Powel tocando el mismo tema."
“Mi música es mas intimista, porque no tiene el formato del pop. Pero esta calidad atmosférica es la que yo realmente amo del jazz, y he intentado enlazar este sentimiento con las texturas y las melodías que se pueden oír en una grabación de Peter Gabriel o Bryan Ferry.”
Cuando Paul Simon le necesitó durante 15 meses en su gira mundial en 1990, Chris se convierte en un acompañante musical clave respaldando al grupo que combinaba músicos brasileños y africanos con veteranos de sesiones en Nueva York como Randy Brecker, Richard Tee y Steven Gadd. El debut como solista de Botti, con "First Wish", fue lanzado en 1995, su segundo esfuerzo, "Midnight Without You" (una colaboración con un grupo de pop inglés Blue Nile) apareció en 1997 y fue seguido de "Slowing Down The World" en 1999. El compositor cinematográfico, galardonado con premios Grammy, John Barry fichó a Chris como solista en su partitura orquestal de Playing By Heart; Chris hizo una composición propia y presentó la partitura para la película 'Caught' de Robert M. Young.
En el estudio y en el escenario, Chris Botti trabajó con destacados compositores como Marc Cohn, Joni Mitchell y Natalie Merchand; como acompañante musical, apareció en decenas de álbumes, recopilaciones y bandas sonoras. En 2000, Chris colaboró en el primer Cd en directo de Sting. “ Sting in Tuscani: All This Time” que formaba parte de una serie de conciertos en A&E In Concerts, nominado a seis premios Emmy. Chris formó parte de una espectacular y memorable representación en el fatídico día de otoño, 11 de septiembre de 2001.
Trabajando con su compañero de banda y multi-instrumentalista Kipper, el debut de Chris con el sello Columbia con "Night Sessions", inspirado en los sonidos de la escena de los clubes nocturnos europeos, se escribió y se grabó durante dos meses y medio durante el descanso de la gira de Sting. El álbum se convirtió en un importante éxito del jazz contemporáneo desde su lanzamiento en octubre de 2001. Columbia lanzó un DVD de "Night Sessions Live in Concert" en agosto de 2002. Filmado en directo en el histórico El Rey Teatro en Los Ángeles, “ Chris Botti and Friends” presentado por el trompetista con su propia banda mas la aparición de Sting y Shawn Colvin como artistas invitados.
En octubre de 2002, Chris lanza un tema navideño en su álbum "December". Es una colección de 13 pistas combinando interpretaciones alegres de estándares estacionales (“Little Drummer Boy”, “ Hark! The Herald Angels Sing”) con canciones contemporáneas con espíritu navideño, incluyendo “Hallelujah” de Leonard Cohen y “Perfect Day” por Richard Marx. Como soporte promocional de "December", Botti salió en el programa 'The Caroline Rhea Show'. Fue invitado a volver al día siguiente… entonces trabajó puntualmente como colaborador en el directo de Rhea, haciendo de anfitrión de la estrella y frecuentemente participando con la banda dirigida por el bajista Tim LeFebvre. Esto fue en mayo de 2003 y Chris participó en el programa 'The Caroline Rhea Show”' durante cinco meses.
En "A Thousand Kisses Deep", Chris comenzó a mostrar su afinidad por los clásicos, grabando un arreglo del clásico de Miles Davis "My Funny Valentine". La reacción de esta representación - tanto en disco como en directo - hace que Chris realice el siguiente álbum centrándose en el repertorio de los grandes cancioneros americanos.
"When I Fall in Love" fue grabado en Los Ángeles y en Londres en 2004 y producido por el veterano Bobby Colomby. Trabajó con algunos de los más expertos arreglistas. Ha sido aclamado como “un clásico inmediato” por muchos y continúa siendo uno de los más vendidos del año de su lanzamiento. La gran oportunidad de Botti llegó cuando fue “ descubierto” por Oprah Winfrey, la cual rápidamente defendió su arte ante la audiencia, presentándole en su show en noviembre de 2004. Al cabo de una semana vendió mas de 50.000 CDs y no ha parado desde entonces, manteniéndose en la cima del top 5 durante todo el tiempo.
Botti se ha superado a sí mismo con el lanzamiento de su último álbum "To Love Again". Empleando nueve de los más exquisitos vocalistas de esta era, contando con sublimes arreglos orquestales, y una vez más bajo la dirección del productor Bobby Colomby, este álbum está repleto de grandes expectativas.
jueves, 14 de junio de 2012
Joshua Redman Quartet - Headin' Home (Live)
Joshua Redman nacido el 1 de Febrero del año 1969, en Berkeley, California.
Saxofonista estadounidense de jazz influido por grandes musicos como Red Holloway, Gene Ammons, Bud Powell, Sonny Rollins, John Coltrane, Dexter Gordon y otros...
Hijo del saxofonista Dewey Redman.
Joshua comenzó a tocar a los 5 años. Rapidamente aprendio a tocar la guitarra y el piano.
Joshua Redman, un hombre rodeado de musicos y de música...
Saxofonista estadounidense de jazz influido por grandes musicos como Red Holloway, Gene Ammons, Bud Powell, Sonny Rollins, John Coltrane, Dexter Gordon y otros...
Hijo del saxofonista Dewey Redman.
Joshua comenzó a tocar a los 5 años. Rapidamente aprendio a tocar la guitarra y el piano.
Joshua Redman, un hombre rodeado de musicos y de música...
jueves, 17 de mayo de 2012
saxofonista tenor Wardell Gray (1921-1955)
El saxofonista tenor Wardell Gray no estuvo ajeno al destino que aparece como el
denominador comun de muchos destacados músicos de jazz, una corta vida y una
muerte prematura,y justamente cuando empezaba a destacarse como músico. Nació en
Oklahoma, Nevada el 13 de Febrero de 1921.Desde mu joven comenzó a estudiar
clarinete en una institucion de Detroit. Su comienzo profesional fué con la
orquesta de Earl Hines donde estuvo dos años, en esta banda, autentico semillero
de grandes musicos, Wardell Gray tocaba el clarinete y el saxo contralto, pero
rápisamente pasó al tenor.Recibió la influencia de tres saxofonista que le
dejaron impresionados: Lester Young, Don Byas y sobre todo, Charlie Parker.
Después se traslado a la costa oeste de los Estados Unidos, la ciudad de Los
Angeles, destacando como un músico excepcional. En 1946 ficha para la orquesta
de Benny Carter. También tocó con Benny Goodman lo incorporó a su septeto y con
el estuvo tres años. En 1947 grabó junto Charlie Parker, Howard Mcghee, Dodo
Marmarosa, Barney Kessel, Red Callender y Don Lamond , una sesion inolvidable
para el sello Dial y que demostraba que Gray podia haber sido el saxo tenor que
Bird deseaba. En 1951 formo su primer grupo liderado por el,contando con la
colaboracion de Art Farmer un extraordinario trompetista que debutó
profesionalmente precisamente en la formacion de Wardell Gray. A fines de mayo
de 1955 fue llamado por Benny Carter para inaugurar el Moulin Rouge un club de
Las Vegas. Dos dias despues del debut, el 26 de mayo de 1955, fue encontrado en
el desierto de Nevada el cuerpo sin vida de Wardell Gray con el cuello partido,
falleció a los 34 años en circunstancias hasta hoy día no aclaradas. Gray fue
sin duda uno de los grandes saxo tenores de la historia del jazz.
domingo, 22 de abril de 2012
Robert Glasper, el Jazz y el hip-hop
Si me tuviera que definir diría que soy un músico de jazz al que le gustan muchas cosas, y no sólo el jazz". Conocido por su capacidad para combinar los sonidos del jazz y el hip-hop, el pianista Robert Glasper (que ha firmado tres discos para el sello Blue Note) vuelve a España para actuar con su trío, mañana por la noche en Madrid (teatro Fernán Gómez), y el jueves en Badajoz.
Como tantos otros, Robert Glasper se hizo músico de jazz en la Iglesia: "mi iglesia era tan pequeña que no cabía un bajo ni una batería, todo lo que había era un piano no demasiado bien afinado, así que tuve que aprender a apañármelas por mí mismo para conseguir hacerlo todo y que la cosa sonara". De aquellos lodos surgió el enfant terrible que hoy blande la bandera de un jazz felizmente contaminado con los sonidos de la modernidad: "me encanta decir que soy músico de jazz. Entiendo que hay muchos a los que no les gustan que se les llame así, porque temen que el público no va a ir a escucharles pero no es mi caso. Para mí, el jazz es una reflexión acerca de la sociedad en la que vives. Cada periodo tiene su tipo de jazz. En los cincuenta, los músicos de jazz tocaban la música del momento en que vivían. En los sesenta, lo mismo. Pero esa cadena se ha roto. La idea generalizada es que los músicos de jazz, hoy, tocan música vieja. El público piensa en el jazz como en una foto en blanco y negro, y siempre los mismos artistas: Thelonious Monk, Charlie Parker, John Coltrane, Miles Davis... luego se quejan de que el jazz no es popular".
Para Robert Glasper, mezclar a Herbie Hancock con Radiohead o a Thelonious Monk con J Dilla es lo mas natural del mundo: "estoy seguro de que si Miles hubiera tenido a Dilla en los cincuenta hubiera tocado su música". Glasper se refiere a su música como el resultado de un proceso de fusión orgánico: "hago lo que hago porque me gusta y porque me sale así, de una forma natural. Toco de habitual con artistas del hip-hop como Mos Def o Bilal, son mis amigos, incluso visto al estilo del hip-hop. Sin embargo soy un músico de jazz. Lo ideal es combinar ambas cosas. Me encanta cuando veo la audiencia y hay un tipo mayor que ha venido para escucharme tocar estándares y, a su lado, un quinceañero que está bailando con una canción de Dilar. Algo que no ocurre en el caso de otros músicos de jazz metidos a intérpretes de hip- hop: no voy a dar nombres, pero Vd. y yo sabemos de muchos que se ven obligados a tocar hip-hop para que no digan que son unos vejestorios... yo no digo que haya que tocar hip-hop para ser moderno, la música de hoy tiene otras muchas vertientes. El papel del músico de jazz es servirse de ellas para crear su propio mundo, pero debe escoger lo que realmente le llegue al corazón, no sentirse obligado a nada. Para ser moderno lo primero que tienes que ser, es honesto".
El concepto de modernidad
Una y otra vez, Glasper reivindica el concepto de modernidad para la música que interpreta: "yo soy moderno por necesidad, porque entiendo el momento en que vivimos, porque es mi momento. Algunos dicen que soy un francotirador porque mezclo las cosas, pero el jazz era así al principio. Los músicos de jazz siempre han sido modernos. De hecho, puede decirse que el jazz es el padre del hip-hop".
Para Glasper, si el jazz ya no es lo que era, se debe, en parte, a la cobardía de quienes lo interpretan: "una de las características del momento presente es que se coloca a los músicos del pasado en un pedestal tan alto que, quienes vienen detrás son incapaces de luchar para ser como ellos, y terminan dándose por vencidos. Esto es algo que sólo ocurre en el jazz. Si te fijas en el baloncesto, por ejemplo, Kobe Bryant o LeBron James comenzaron intentando parecerse a Michael Jordan y ahora son dos estrellas indiscutibles. El músico de jazz se ha vuelto cobarde. Peor todavía: se ha generado un clima en el que decir que uno quiere ser mejor que John Coltrane está considerado una insolencia. Me ha pasado a mí. Pero Coltrane, o Parker, o Monk, eran seres humanos. Yo pienso que eso es precisamente lo que uno debe pensar, porque si piensas en grande, llegarás a algo grande, pero si no lo haces, siempre estarás en el mismo sitio".
Como el resto de los artistas que integran el programa del XXVIII Festival de jazz de Madrid, Robert Glasper ha renunciado a cobrar su caché para depender de la taquilla: "pero ¿qué otra cosa puedes hacer en un momento como éste? El momento que vivimos es terrible para la cultura. No hay dinero para nada, y mucho menos para la música, el jazz. Y quede claro que no es una cuestión de que a la gente le guste o le deje de gustar la cultura: es que la necesita. Pueden recortar todos los fondos que se quiera, no podrán nunca suprimir la razón por la que necesitamos la cultura. Ocurre lo mismo en América. Ya no hay bandas de música en los colegios porque no hay dinero, pero cuando la gente va a la gran ciudad, lo primero que hacen es ver dónde se puede escuchar música. Por eso estoy aquí, para servir de inspiración y porque creo que es importante dar la oportunidad a la gente de sentir la música".
Un sentimiento que, en el caso de Glasper, está asociado al de la sorpresa que generan sus conciertos: "una hora antes de salir a escena, no tengo la menor idea de lo que vamos a tocar. Todo depende de las vibraciones que genere la audiencia. Algunos músicos recorren el mundo tocando cada noche lo mismo, a mí me gusta ver primero cómo reacciona el público y sólo entonces decido tocar una cosa u otra, así que nunca se sabe...cada audiencia tiene su propia lista de canciones".
sábado, 31 de marzo de 2012
John Hollenbeck, baterista en la búsqueda del placer
La subyugante oferta musical que integra el prodigo universo sonoro del compositor y baterista John Hollenbeck lo ha elevado con justicia al cenit imaginario en el que se ubican los artistas más creativos de la última década. En su trayectoria reciente se dan cita en perfecta sincronía proyectos paralelos de equivalente calidad, tales como el incomparable The Claudia Quintet, sus respectivos dúos con el saxofonista Jorrit Dikstra y el cantante Theo Bleckmann, The Refuge Trio y el recientemente constituido Hello Earth!. No obstante podríamos colegir que, de ese vasto territorio estético en el que confluyen e interceptan entre otros géneros el jazz, la música de cámara, el minimalismo, la música folk y el post-rock; es el John Hollenbeck Large Ensamble la propuesta que mejor contiene su pensamiento orquestal de avanzada y la exuberancia de los ideales artísticos que lo distinguen.
La plenitud estética de este emprendimiento ha quedado debidamente testimoniada en los álbumes A Blessing de 2005 y Eternal Interlude de 2009 ya que ambos trabajos, además de impulsar una eminente renovación del concepto de big band, han permitido un reposicionamiento de los principios tendientes al mestizaje de jazz y música clásica otrora enarbolados por la third stream o tercera corriente y su precursor, el jazz sinfónico. Las composiciones pergeñadas por John Hollenbeck para este ensamble se caracterizan por su fuerte anclaje a la partitura, espacios de improvisación acotados a los instrumentos solistas, un encuadre de la masa sonora que privilegia la textura, el timbre y la dinámica en comunión con nociones cromáticas heredadas de Gyorgy Sandor Ligeti, una liberación de las estructuras sinfónicas tradicionales a la manera de los postrománticos y una apropiación de elementos de libre atonalidad asociados a Arnold Schoenberg.
El fulgor académico que manifiestan sus composiciones no se circunscribe a las elites de la música culta ni se ajustan con exclusividad a los restringidos márgenes que delimitan el territorio asignado al jazz de vanguardia. Por el contrario, en las ideas que emanan de sus partituras se expresa una heterodoxia siempre vinculada a las nuevas corrientes de la música creativa pero canalizada mediante una explícita y deliberada orientación a desacralizar la actitud intelectual exagerada y con una pertinaz búsqueda por construir sensaciones auditivas placenteras.
El arte musical une a la obra con su autor; pero en el caso de John Hollenbeck, al igual que con otros elegidos, está presente la indisimulable intención de extender ese enlace a quienes acceden a la misma. Es decir que su propuesta artística conlleva la indisimulable aspiración por lograr que el creador, la obra, su exposición y posterior contemplación, se vinculen entre sí a través del placer.
viernes, 2 de marzo de 2012
Billie Holliday, Strange fruit y Eduardo Galeano
La empresa Columbia se negó a grabar esa canción, y el autor tuvo que firmar con otro nombre.
Pero cuando Billie Holliday cantó Stran fruit, cayeron las barreras de la censura y el miedo. Ella cantó con los ojos cerrados y la canción fue un himno religioso por obra y gracia de esa voz nacida para cantarlo, y desde entonces cada negro linchado pasó a ser mucho más que un extraño fruto colgado de un árbol, pudriéndose al sol.
Billie,
la que a los catorce años lograba el milagro del silencio en los ruidosos puteros de Harlem donde cambiaba música por comida,
la que bajo la falda escondía una navaja,
la que vivió presa de las drogas y de la cárcel,
la que tenía el cuerpo hecho un mapa de pinchazos y cicatrices,
la que siempre cantaba como nunca
Fuente: Eduaro Galeano "Espejos, un historia casi universal"
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